EL IMPACTO DE LAS ACTIVIDADES HUMANAS: Reseña de El descubrimiento del mundo económico por niños y adolescentes.
Este
texto corresponde a un capítulo del libro El descubrimiento del mundo
económico por niños y adolescentes de Juan Delval. En él se expone la
diferencia existente entre el conocimiento que tienen los niños sobre el
sistema económico y el que albergan los adultos. Los niños, como sujetos que se
socializan en el orden social, construyen el conocimiento sobre la economía a
través de la observación de la conducta de los adultos que les rodean, de las
normas sociales que les transmiten los adultos que prescriben las formas
adecuadas de actuar para formar parte de la sociedad y las informaciones que
obtienen de hechos sociales y de su propia acción en el mundo. Con el fin de
explicar el mundo que les rodea, los niños crean una serie de representaciones
mediante el establecimiento de conexiones entre estos fragmentos de
información, que pueden ser modelos explicativos, informativos o
normativo-valorativos.
Las
distintas normas que rigen el mundo económico con respecto al mundo de las
relaciones personales constituyen uno de los principales conflictos que generan
confusión en los niños en su intento por comprender la economía. Tienen que descubrir
que el mercado está regido por la obtención de beneficios, por lo cual los
adultos tienen que desempeñar una función para alcanzar unos fines, es decir,
cumplir un papel social y, por ende, sus acciones no van motivadas por sus
preferencias o sus ganas de hacer algo. A esto se le suma, explica el autor,
que la comprensión de los fenómenos de interacción entre diferentes sistemas no
se adquiere hasta los 15-16 años, algo que resulta vital para el conocimiento
del mundo social.
El
autor afirma que hay una serie de conceptos que el considera fundamentales como
el concepto de dinero que deberían llegar a entender los escolares, pero que si
bien ellos muestran interés en conocer estos conceptos la ausencia de estos
temas en los currícula escolares provoca que no se trabajen en la
escuela.
Según
los estudios que han realizado los problemas que han encontrado en la
construcción del pensamiento económico coinciden con los del conocimiento
acerca de la sociedad. Los niños de edad más pequeña no comprenden los procesos
ocultos que hay que inferir, se fijan únicamente en lo aparente y por esto
recurren a explicaciones subjetivas, donde adquieren un papel importante las
consideraciones morales y personales. Para la formación de las representaciones
sociales es necesario entender la coordinación existente entre los distintos
conjuntos que forman la sociedad.
Delval
defiende la necesidad de aplicar los conocimientos a situaciones reales y
familiares para el alumno en la experiencia educativa, con el fin de acabar con
la transmisión de conocimientos nuevos continua donde el alumno no es capaz de
conectar la nueva información con la que previamente albergaba.
Desde
un punto de vista marxista, se destaca también la influencia que ejerce la
posición social que ocupa un sujeto en la forma de contemplar el mundo y
comportarse. En la práctica de actividades de venta dentro del estudio es
fundamental esta idea, al constituir el principal motivo, según el capítulo, de
la incapacidad para generalizar estas prácticas de obtención de beneficios a
las realizadas por sectores de la actividad económica. Todo apunta a que el
desarrollo cognitivo es determinante en la formación del pensamiento económico,
ya que si bien cuando son pequeños los niños son capaces de encontrar regularidades
económicas relevantes, las contemplan de manera aislada ignorando otros
factores que influyen en ellas, error que se va supliendo conforme van
creciendo.
Este
estudio reflejado a establecido tres niveles en el desarrollo de las
representaciones sociales de niños y adolescentes. En el primero de ellos se
sitúan los niños de 5 a 10 años, ellos se centran en las características
perceptibles, al centrarse en un solo aspecto en cada momento no conciben la
existencia de conflictos ni la de las relaciones sociales, solo meramente
personales. Al segundo de los niveles pertenecen los niños de 11 a 14 años,
quienes comienzan a inferir procesos no visibles, los procesos comienzan a
presentar una duración temporal, a distinguir las relaciones personales de las
sociales o institucionalizadas, a concebir la escasez de recursos y a
distinguir conflictos, sin ser capaces todavía de aportar soluciones. El último
nivel comienza a los 13 años y continua durante la adolescencia. En esta fase
las explicaciones tienen como argumento central los procesos ocultos,
inferidos, ya empiezan a ver que los cambios sociales son lentos. También
empiezan a ver la relación entre los subsistemas, afrontan directamente los
conflictos y adquieren una conciencia crítica además de aportar soluciones alternativas.
Los
niños tienen una concepción idealizada de la sociedad, contemplada como un
orden totalmente racional, donde el mundo se mueve por altruismo, no existen ni
la escasez ni los conflictos, siendo la injusticia algo excepcional y el saber
lo que determina tu función/posición social. El orden social está configurado
en función de las preferencias de cada individuo, individuos que solo pueden
ser o muy buenos o muy malos. Consideran a esta estructura como inalterable y
no son capaces de concebir reajustes o alterativas de funcionamiento. La
inexistencia de conflictos se debe a la ignorancia que ellos tienen de la
existencia de intereses contrapuestos, ya que asumen que los intereses
individuales se corresponden con el interés general e ignoran la noción de
compromiso.
El
desarrollo de las ideas económicas constituye, por tanto, un proceso regular,
aparentemente universal y dependiente del desarrollo cognitivo del sujeto. La
educación formal, centrada en la transmisión de conocimientos y no pensada para
desarrollar una comprensión de los fenómenos sociales, solo trabaja fenómenos
macroeconómicos de manera errónea y deja al lado conceptos fundamentales como
la oferta y demanda.
En
una sociedad en la que cada vez estamos siendo bombardeados con mayor cantidad
de información sobre economía, ya que en los medios de comunicación se están
dedicando muchos más espacios a ello, esta información está lejos de ser
comprensibles por la gran mayoría de la audiencia, a quienes solamente les
llega directamente los efectos de la crisis, a raíz de la falta de acuerdo
entre los expertos de la materia.
En
resumen, la comprensión de la economía pasa por tener un conocimiento
disciplinar de la economía y una información suficiente sobre esta, además del
grado de desarrollo intelectual, como ha demostrado el resto del capítulo. Se
destaca entonces el papel de la escuela en la formación económica. Partiendo de
la consideración de que el análisis de las situaciones reales resulta mucho más
comprensible para los estudiantes que las explicaciones abstractas, se pueden
plantear prácticas como el análisis de empresas cercanas al alumnado o la simulación
de un mercadillo para conseguir que acaben analizando problemas sociales desde
una perspectiva económica, manejar su propio dinero racionalmente y la
reflexión moral en la ejecución de las prácticas económicas.
Considero
que es importante que los niños adquieran una conciencia crítica para
comprender el orden social en el que nos situamos, aunque creo que algunas de
las cosas que ha planteado el autor son problemáticas. Entiendo que la ley ha
cambiado desde que se publicó este libro, en 2013, pero considero importante
destacar que legislativamente la economía sí que es un tema que está bastante
reflejado, lo cual deriva en que sea una materia que goza de una mayor
prioridad frente a aspectos que encuentro más necesarios como es la capacidad
crítica mencionada anteriormente. La injerencia del mercado en la escuela pública
es algo que sinceramente creo que debemos evitar, y dinámicas como la planteada
de la charla del empresario en la escuela, contribuyen a concebir la escuela
como un lugar de producción de trabajadores, es decir, a reproducir el orden
social. No se puede lograr una comprensión verdadera de los fenómenos sociales/económicos
si se educa en el punto de vista económico liberal y mucho menos sin trabajar
una discusión política entorno a este. La comprensión verdadera parte de plantear
el conocimiento del orden desde un punto de vista marxista, puesto que vivimos
en una sociedad de clases capitalista y de que ellos se vean situados en él,
algo que ha planteado en cierto momento el autor. Con esto quiero decir que encuentro
contradictorio que se planteen unas dinámicas que en última instancia adapten al alumnado al
sistema económico si lo que se busca es que se comprenda verdaderamente el
sistema en el que se encuentran y los factores que lo rigen.
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